ASA Málaga (Asociación malagueña para el apoyo a las altas capacidades intelectuales)

¿Qué son las altas capacidades?

La expresión “altas capacidades” se suele emplear de manera homóloga con el término “sobredotación intelectual”, o con los términos superdotación y talento. Lo cierto es que es un término mucho más amplio, procedente de la expresión anglosajona “high abilities”, o incluso se puede extender a la expresión usada por J. Renzulli en su concepción de la sobredotación como interacción entre tres “anillos”, uno de los cuales es la denominada “Above Average Ability”, o lo que podríamos entender como habilidad-capacidad-aptitud por encima de la media. Los otros dos anillos corresponderían a la creatividad y a la implicación en las tareas. Para Renzulli, la habilidad por encima de la media se puede definir de dos maneras: como habilidad general y como habilidad específica. 

“La habilidad general consiste en la capacidad de procesar información, integrar experiencias que llevan a respuestas apropiadas y adaptativas ante nuevas situaciones, y utilizar el razonamiento abstracto. Ejemplos de habilidad general son el razonamiento numérico y verbal, las relaciones espaciales, la gestión de la memoria o la fluidez verbal.

La habilidad específica consiste en la capacidad de adquirir conocimientos y habilidades o la habilidad para rendir en una o más actividades de un tipo especializado y dentro de un intervalo restringido. Ejemplos de estas habilidades específicas son: la química, la danza, las matemáticas, la composición musical, la escultura o la fotografía.. Cada habilidad específica puede a su vez subdividirse en otras áreas específicas (por ejemplo, retrato fotográfico, astrofotografía, foto periodística, etc.)" ( Renzulli, 1997) 

Renzulli defiende en su modelo el término “habilidad por encima de la media” para describir ambos tipos de habilidades, tanto generales (superdotación) como específicas (talentos), interpretando el significado de la expresión “por encima de la media” como un “intervalo elevado de potencial dentro de un área determinada”. El mismo autor reconoce que algunas de estas capacidades son de difícil evaluación, mientras que para otras, la evaluación mediante tests tradicionales suele ser suficiente. En cualquier caso, Renzulli y sus colaboradores creen que los sujetos con “un buen nivel de habilidad por encima de la media son individuos que rinden o que potencialmente pueden rendir con alguna de sus capacidades”, y “representan del 15 al 20 por ciento más alto de un área determinada del esfuerzo humano.

Al igual que el experto norteamericano, entendemos que lo importante no es etiquetar alumnos sino trabajar con un colectivo, comprendido entre el 15 y el 20 por ciento de la población, que presenta comportamientos de dotado (gifted), o que tiene un potencial suficiente como para llegar a conseguirlos si se trabaja de forma adecuada. Al asumir este mismo concepto, queremos alejarnos también de todas las interpretaciones que se han hecho del modelo de sobredotación de los tres anillos como un modelo de rendimiento previo, y una pésima traducción del término “above average ability” como inteligencia muy alta, que está suponiendo en la práctica educativa española un auténtico desatino, a la hora de identificar alumnos con sobredotación intelectual. El modelo de Renzulli no exige, para la atención de alumnos con alta inteligencia, puntuaciones de test de inteligencia general o factorial por encima del percentil 98 (o CI superior a 130, que vendría a ser su equivalente, según la prueba) que provocan un primer corte del 2% de la población. Tampoco exige que para ser atendidos en un centro escolar necesariamente tengan que presentar por anticipado un alto nivel de creatividad y una alta implicación en las tareas (motivación). Lo que se provoca al exigir los tres requisitos es una criba brutal, que únicamente reconoce a escasos alumnos como sobredotados intelectuales o superdotados, y deja al margen a un porcentaje del 15 al 20% de la población escolar que podría beneficiarse de un programa de enriquecimiento bien estructurado. Es más, lo único que se asegura con esta criba es que los seleccionados son talentos complejos con alto rendimiento, pero no se tiene la certeza de que sean auténticos superdotados. Renzulli es claro en lo que respecta al tipo de alumnos que son el objetivo de un programa de enriquecimiento: son aquellos que presentan habilidad por encima de la media en el punto inicial del proceso de identificación. La creatividad y la implicación en las tareas escolares se deben ver como las metas o los objetivos que tiene que alcanzar la escuela a través de programas especiales de enriquecimiento. El proceso de identificación garantiza también la participación inicial de alumnos con alta capacidad pero rendimiento escolar bajo o muy bajo.

El punto fundamental de las altas capacidades es su caracter de potencialidad, frente a la exigencia de rendimiento recogido por la legislación educativa. 

Fuente: Asociación Aragonesa de Psicopedagogía.


Características observables del alumnado con sobredotación intelectual


Advertencia de seguridad: las siguientes características, destacadas por Coks Feenstra, son orientativas y no deben tomarse al pie de la letra. Hacerlo podría conducir a igualar precocidad con sobredotación intelectual. No todos los niños precoces son posteriormente superdotados y, esto es muy importante, ¡no todos! los niños potencialmente superdotados son precoces.

 

Desarrollo motor
- En un momento temprano muestras buena coordinación entre manos y ojos (p.e. coger un sonajero o teclear un ordenador)
- Dibuja la figura humana con cabeza, tronco y extremidades a los 2 años y medio.
- Monta puzles de 20 piezas o más con esa edad.

Desarrollo del lenguaje
- Pronuncia las primeras palabras a los 8 meses y la primera frase al año. A los 24 meses tiene un vocabulario avanzado.
- Mantiene una conversación entre los 18-24 meses y habla con frases complejas. 
- Pregunta por nuevas palabras que no conoce a los 3 años.

Aprendizaje cognitivo
- Aprende el abecedario sin ayuda de nadie a los 2 años y medio.
- Y a leer entre los 3 y los 4 
- Le interesan los números que ve a su alrededor (matrículas de coches, señales de tráfico, etc) y los memoriza. A los 3 años sabe que cien es menos que mil y que un millón es mucho más.
- Cuenta hasta diez a los 2 años y medio.
- Sabe leer la hora a los 5 años, identificando horas, medias y cuartos.

Su conducta
- Es interesado, curioso y activo (a veces demasiado).
- La fase de preguntas ("¿por qué?") llega en un momento temprano, alrededor de los 2 años.
- Exige mucha atención, ya que necesita estímulos debido a su afán por aprender y entender.
- Es muy sensible al estado de humor de sus padres, a las tensiones, etc.
- Es observador y se da cuenta de pequeños detalles.
- Es perfeccionista.
- Tiene un sentido de la justicia muy desarrollado.
- En la escuela puede ser el "payaso" de la clase, el niño problemático o el soñador.

Su juego
- Es muy creativo e imaginativo en el juego. Eso sí, le gusta imponer sus reglas.
- Se entretiene y se concentra bien, si algo le interesa.
- Le gustan los libros, los puzles y el dibujo desde los 18 meses.
- Suele jugar con niños mayores que él o ella y le gusta hablar con los adultos.

Independencia
- Se viste y desviste a los 4 años.
- Alcanza en una época temprana la independencia a nivel emocional y afectivo en momentos de despedida (inicio en la guardería, quedarse con otros familiares, etc.)